{"id":180,"date":"2015-05-13T17:29:18","date_gmt":"2015-05-13T22:29:18","guid":{"rendered":"https:\/\/www.lauraguerreroguadarrama.com\/?page_id=180"},"modified":"2015-05-13T17:29:18","modified_gmt":"2015-05-13T22:29:18","slug":"la-oralidad-como-palimpsesto-narrativo","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.lauraguerreroguadarrama.com\/?page_id=180","title":{"rendered":"La oralidad como palimpsesto narrativo"},"content":{"rendered":"<p>Laura Guerrero Guadarrama<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.lauraguerreroguadarrama.com\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/la-foto-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.lauraguerreroguadarrama.com\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/la-foto-1-300x196.jpg\" alt=\"la foto (1)\" width=\"300\" height=\"196\" class=\"alignnone size-medium wp-image-168\" srcset=\"https:\/\/www.lauraguerreroguadarrama.com\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/la-foto-1-300x196.jpg 300w, https:\/\/www.lauraguerreroguadarrama.com\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/la-foto-1.jpg 320w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><br \/>\nNarrar, contar o relatar es hacer historia, historias; est\u00e1, por ejemplo, la historia de nuestra vida, la que transcurre d\u00eda con d\u00eda, minuto a minuto, con lluvia o con sol, en nuestra escuela, en la calle o en nuestra casa. Al narrarnos nos conocemos y nos damos a conocer; es un m\u00e9todo infalible. Por eso, tambi\u00e9n nos contamos las historias de nuestras familias, de los abuelos, de nuestros padres, t\u00edos, hermanos o amigos. Siempre hay una an\u00e9cdota que nos mueve a la risa, al miedo, a la nostalgia. Nos estamos construyendo y, al nombrarla, construimos nuestra memoria y la de nuestra familia.<br \/>\nDentro de esos relatos que nos dan presencia en el mundo est\u00e1n los cuentos de la tradici\u00f3n oral. Esas historias que van de boca en boca desde hace much\u00edsimos a\u00f1os, que han viajado a trav\u00e9s de los continentes, porque una de las grandes inc\u00f3gnitas es c\u00f3mo viajan los cuentos y se aclimatan en cada regi\u00f3n, por supuesto, viajan con los narradores y narradoras orales que son parte fundamental de todos los pueblos, pero describir la ruta que han seguido siempre produce el asombro. Seguir el itinerario de un relato nos puede llevar toda una vida.<br \/>\nLas narraciones tradicionales o relatos orales han sufrido la misma metamorfosis que los\/as narradores\/as orales. Los antiguos cuenteros y cuenteras estaban cerca de las comunidades, ellos y ellas eran &#8220;invocadores&#8221;, quienes abr\u00edan un mundo paralelo ligado a la magia en donde las aventuras de los h\u00e9roes y hero\u00ednas explicaban algunos de los enigmas de la vida humana. Las f\u00f3rmulas de entrada al mundo de la ficci\u00f3n imped\u00edan que los seres inventados penetraran en nuestro cosmos; las f\u00f3rmulas de salida manten\u00edan la puerta cerrada. Tambi\u00e9n era importante el lugar, hab\u00eda que contar cerca del fuego o del agua, al anochecer, en un c\u00edrculo. Quien contaba la historia se aprend\u00eda cada palabra y cada gesto para repetirlo siempre de la misma manera; su palabra sosten\u00eda la memoria de la comunidad y era un puente tendido hacia el misterio. Los cuenteros y cuenteras ense\u00f1aban a sus descendientes el arte para que lo perpetuaran. Durante esta etapa la filiaci\u00f3n con lo m\u00edtico era una caracter\u00edstica dominante.<br \/>\nLa fase siguiente nos presenta una desacralizaci\u00f3n del oficio y de los relatos, se rompe con la norma de la repetici\u00f3n cont\u00ednua y quien cuenta se adapta a las circunstancias, enriquece el texto oral original con situaciones de su momento y de su comunidad. Detr\u00e1s pervive el prototexto y se identifica con facilidad.<br \/>\nLos cambios siguen, los cuentos siguen, viajan y contagian a todos, son los primeros que viven la &#8220;globalizaci\u00f3n&#8221; y la &#8220;otredad&#8221;; en Am\u00e9rica Latina los reyes se pueden convertir en rancheros o hacendados; o pueden seguir siendo reyes que act\u00faan como rancheros. Claro que tambi\u00e9n est\u00e1n los animales con sus representaciones simb\u00f3licas como el coyote y el conejo.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.lauraguerreroguadarrama.com\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/La-Bella-con-autores-001.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.lauraguerreroguadarrama.com\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/La-Bella-con-autores-001-300x219.jpg\" alt=\"La Bella con autores 001\" width=\"300\" height=\"219\" class=\"alignnone size-medium wp-image-183\" srcset=\"https:\/\/www.lauraguerreroguadarrama.com\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/La-Bella-con-autores-001-300x219.jpg 300w, https:\/\/www.lauraguerreroguadarrama.com\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/La-Bella-con-autores-001-1024x746.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><br \/>\nPor supuesto, a lo largo de todo este trayecto han aparecido los que han decidido capturar las historias en el papel y las han transcrito, utilizando una versi\u00f3n, mezclando varias o inventando una nueva. Hay un juego de intertextualidad, el relato oral se convierte en el antecedente del relato escrito, en el prototexto. Puede suceder, por supuesto, que la primera transcripci\u00f3n de la oralidad se convierta, asimismo, en el palimpsesto de otra historia. Entendemos por palimpsesto un texto que se basa en otro del que todav\u00eda alcanzamos a ver sus huellas.<br \/>\nEn qu\u00e9 modalidades podemos encontrar el uso palimps\u00e9stico del relato oral:<br \/>\n1.\tComo transcripci\u00f3n m\u00e1s o menos fiel del prototexto (o texto primero). Ejemplo: los cuentos de Charles Perrault o los cuentos de Pascuala Corona.<br \/>\n2.\tUn texto que modifica la  concepci\u00f3n del mundo que el prototexto promov\u00eda o una subversi\u00f3n del significado.<br \/>\n3.\tComo elemento aludido o recurso de inspiraci\u00f3n sacado del tema, personajes u otros aspectos del relato original. En algunas ocasiones se utiliza para subvertir el enfoque original y jugar con \u00e9l. Ejemplo: en Brujer\u00edas de Terry Pratchett se alude a la &#8220;Madrastra&#8221; de Blanca Nieves como una &#8220;gran bruja&#8221; y digna de respeto, a la que es dif\u00edcil imitar.<br \/>\n4.\tComo una nueva versi\u00f3n del original, un seguimiento, una relectura, una nueva posici\u00f3n frente a la historia, en algunas ocasiones subversiva porque altera la lectura original. Ejemplo Confundiendo historias de Gianni Rodari.<br \/>\n Yo tengo una historia que me encanta, como vengo de una familia de cuenteros, un d\u00eda mi abuela me relat\u00f3 la historia de &#8220;El Se\u00f1or Conejo, ladr\u00f3n de chiles&#8221;, ya saben, \u00e9sa en la cual el Se\u00f1or Conejo, por las noches, se roba los chiles que siembran un par de ancianitos y, \u00e9stos, desesperados, deciden atraparlo untando cera de Campeche en un &#8220;espanta conejos&#8221;. El Conejo llega de noche, comienza a comer, ve al espanta conejos y, curioso, como curiosos son algunos conejos, corre a averiguar de qu\u00e9 se trata. El &#8220;espanta conejos&#8221; no responde sus preguntas y el Conejo le tira un golpe, se le pega la mano, otro golpe, y se le pega la otra mano, otro, la pata, otro, la otra pata, una mordida y\u2026 A la ma\u00f1ana siguiente es llevado a la cocina en una canasta. Entonces el Se\u00f1or Consejo se encomienda al Conejo de la guarda y, milagrosamente, logra meter en su lugar a la zorra y se salva.<br \/>\nPues bien, despu\u00e9s, esta historia, me la cont\u00f3 mi pap\u00e1 y ya no hab\u00eda Conejo de la guarda, al preguntarle a mi abuelita Martina por qu\u00e9, ella me contest\u00f3: \u201cEs que tu pap\u00e1 ya tiene mala memoria, se le olvidan los \u00e1ngeles y los santos, pero eso le pasa a todos. \u00a1Imag\u00ednate! Del calendario ya borraron a la mitad de los santos, \u00a1ya no existe San Jorge, el matador de dragones\u00a1 por eso, los dragones que mat\u00f3, andan otra vez sueltos.<br \/>\nHistorias, an\u00e9cdotas, tejidos de la vida humana que se entrelazan en la memoria para comprender, para conocer, para gozar.<br \/>\nLeer los textos que se inspiran en la tradici\u00f3n oral es como hacer un viaje a pa\u00edses diversos, culturas distintas, con voces que se escuchan amigas pero diferentes, y, en esta otredad, sin embargo, encontramos a las mismas personas de casa, entra\u00f1ables, inteligentes, creativas, simp\u00e1ticas, resolviendo enigmas, solucionando problemas, a veces, sufriendo. Cada creador nos aproxima al mundo desde una propuesta personal promovida por un eco del pasado para movernos, como lectores, a la comprensi\u00f3n, al descubrimiento, yo dir\u00eda, a la lucha en favor de nuestra memoria. <\/p>\n<p>Obras sugeridas:<br \/>\nCampbell, Joseph. El h\u00e9roe de las mil caras: Psicoan\u00e1lisis del mito. Trad. Luisa Josefina Hern\u00e1ndez. M\u00e9xico, D.F.: FCE, 1972.<br \/>\nCarballido, Emilio. Los zapatos de fierro. Ilust. Carmen Cardemil. A la orilla del viento. M\u00e9xico: Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, 2002.<br \/>\n&#8212;. \u201cCiertas piedras\u201d. Carballido, Los zapatos 5-7.<br \/>\nCaro Baroja, Julio. De los arquetipos y leyendas. Fundamentos 113. Madrid: Istmo, 1991.<br \/>\nCerrillo, Pedro C. Literatura infantil de tradici\u00f3n popular. Cuenca, Espa\u00f1a: Universidad de Castilla-La Mancha, 1993.<br \/>\nGenette, Gerard. Palimpsestos: La literatura en segundo grado. Trad. Celia Fern\u00e1ndez Prieto. Madrid: Taurus, 1989.<br \/>\nGil, Rodolfo. Los cuentos de hadas: Historia m\u00e1gica del hombre. Barcelona: Salvat Editores, 1982.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Laura Guerrero Guadarrama Narrar, contar o relatar es hacer historia, historias; est\u00e1, por ejemplo, la historia de nuestra vida, la que transcurre d\u00eda con d\u00eda, minuto a minuto, con lluvia o con sol, en nuestra escuela, en la calle o en nuestra casa. 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