{"id":135,"date":"2014-09-15T12:23:16","date_gmt":"2014-09-15T17:23:16","guid":{"rendered":"https:\/\/www.lauraguerreroguadarrama.com\/?page_id=135"},"modified":"2014-09-15T12:25:27","modified_gmt":"2014-09-15T17:25:27","slug":"el-vinculo-entre-el-libro-y-ls-nins","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.lauraguerreroguadarrama.com\/?page_id=135","title":{"rendered":"El v\u00ednculo entre el libro y l@s ni\u00f1@s"},"content":{"rendered":"<p>Laura Guerrero Guadarrama<\/p>\n<p>Campanitas de oro,<br \/>\ntorres de marfil,<br \/>\ncanten a este ni\u00f1o<br \/>\nque se va a dormir.<\/p>\n<p>Campanas de plata,<br \/>\ntorres de cristal,<br \/>\ncanten a este ni\u00f1o<br \/>\nque ha de descansar.<br \/>\n(Naranja 90)<\/p>\n<p>Todo comienza con los sonidos y ritmos de la voz humana que acompa\u00f1an al ni\u00f1o y a la ni\u00f1a durante su crecimiento. Las primeras vocalizaciones que escucha son claves en el desarrollo de su imaginaci\u00f3n y motor de su creatividad. Los peque\u00f1os se dan cuenta de la carga afectiva que conllevan las palabras cargadas de significado. La madre o la persona que cuida del beb\u00e9 hace uso de un gran n\u00famero de recursos orales  que implican arrullo, risa, acci\u00f3n y, a veces, dolor.<br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.lauraguerreroguadarrama.com\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/image.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.lauraguerreroguadarrama.com\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/image.jpg\" alt=\"image\" width=\"143\" height=\"186\" class=\"alignnone size-full wp-image-153\" \/><\/a><br \/>\nEste ni\u00f1o lindo,<br \/>\nque naci\u00f3 de noche,<br \/>\nquiere que lo lleven<br \/>\na pasear en coche.<br \/>\nEste ni\u00f1o lindo,<br \/>\nque naci\u00f3 de d\u00eda,<br \/>\nquiere que lo lleven<br \/>\na comer sand\u00eda. (Naranja 98)<\/p>\n<p>Los g\u00e9neros nacidos del pueblo y de la oralidad, la l\u00edrica popular infantil, son maravillosos y m\u00faltiples, existen los refranes, las adivinanzas, los trabalenguas, las burlas, las canciones, los villancicos, los juegos, desde los m\u00edmicos para ni\u00f1os peque\u00f1os hasta los m\u00e1s complicados como las rondas infantiles. <\/p>\n<p>Esta  literatura tradicional y popular se transmite de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n, de padres o madres a hijos e hijas, son peque\u00f1os recursos de la socializaci\u00f3n y de la interacci\u00f3n entre la persona adulta y el infante. Constituyen un acto performativo, esto quiere decir que se crea en el momento, con recursos corporales y sonoros, una hechura cuasi teatral que como se\u00f1ala Zumthor: &#8220;de una comunicaci\u00f3n oral, hace un objeto po\u00e9tico, confiri\u00e9ndole la identidad social en virtud de la cual se le percibe y declara como tal.&#8221; (84) <\/p>\n<p>En este acto performativo vamos formando el gusto por la literatura: la poes\u00eda, los relatos, las aventuras, lo espectacular y teatral.<br \/>\nLos ni\u00f1os juegan el juego del lenguaje pero tambi\u00e9n lo subvierten y la l\u00edrica popular les permite manifestar su sentir:<br \/>\nPin uno, pin dos,<br \/>\nPin tres, pin cuatro,<br \/>\nPin cinco, pin seis,<br \/>\nPin siete, pin ocho,<br \/>\nDan las ocho<br \/>\ncon un palo<br \/>\nRetemocho.<br \/>\nBolillo, telera,<br \/>\npambazo y afuera. (Naranja 68).<\/p>\n<p>De esta manera, el amor que pueda tener un ni\u00f1o o ni\u00f1a por la palabra se inicia a muy temprana edad, con los sonidos y silencios. Por eso, Georges Jean, pugna por una pedagog\u00eda po\u00e9tica \u201ccomo algo propio para provocar el deseo de crear territorios nunca vistos en los que ni\u00f1os y adultos ser\u00edan c\u00f3mplices de las mismas aventuras compartidas.\u201d (Jean Los senderos 21). Por eso hay que seguir arrullando, jugando con las palabras, hay que seguir el camino luminoso de la tradici\u00f3n y de la imaginaci\u00f3n.<br \/>\n\tEl v\u00ednculo entre el libro y el ni\u00f1o y la ni\u00f1a es estrecho, pasa por el lenguaje oral y responde a nuestras necesidades humanas. Debiera ser sencillo conducir a la lectura y de ah\u00ed a la escritura; no obstante, conforme pasa el tiempo los chicos y chicas se alejan de los libros y de lo que \u00e9stos pueden ofrecer. Es una falla que debemos subsanar. Nuestro maestro \u2013enfatiza Savater- no es el mundo, las cosas, los sucesos naturales, ni siquiera ese conjunto de t\u00e9cnicas y rituales que llamamos \u201ccultura\u201d sino la vinculaci\u00f3n intersubjetiva con otras conciencias.\u201d (Savater 35).<br \/>\nMantener ese estrecho v\u00ednculo es una labor de intersubjetividades, de persona a persona, un ejercicio que debe ser, antes que nada, un ejercicio de vida.<br \/>\nNo existen f\u00f3rmulas m\u00e1gicas para formar lectores, pero si no olvidamos lo entra\u00f1able que es la palabra para cada uno de nosotros, si alimentamos la curiosidad innata de la infancia, si atendemos a sus intereses, tendremos un buen comienzo.<br \/>\nBibliograf\u00eda:<br \/>\nCerrillo, Pedro. La voz de la memoria. Estudio sobre el Cancionero Popular Infantil. Col. Arcadia. Castilla: Ediciones Castilla la Mancha, 2005.<br \/>\nJean, Georges. Los senderos de la imaginaci\u00f3n infantil. Los cuentos, los poemas. La realidad. 1979. Breviarios 514. M\u00e9xico: FCE, 1994.<br \/>\n&#8212; La poes\u00eda en la escuela. Hacia una escuela de la poes\u00eda. Proyecto did\u00e1ctico Quir\u00f3n. Madrid: Ediciones de la Torre, 1996.<br \/>\nNaranja dulce, lim\u00f3n partido. Antolog\u00eda de la l\u00edrica infantil mexicana.  Sel, pr\u00f3l. y notas de Mercedes D\u00edaz Roig y Mar\u00eda Teresa Miaja. 1979. M\u00e9xico: COLMEX, 2000.<br \/>\nSavater, Fernando. El valor de educar. M\u00e9xico: Instituto de Estudios Educativos y Sindicales de Am\u00e9rica, 1997.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Laura Guerrero Guadarrama Campanitas de oro, torres de marfil, canten a este ni\u00f1o que se va a dormir. Campanas de plata, torres de cristal, canten a este ni\u00f1o que ha de descansar. 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