{"id":107,"date":"2014-08-07T16:02:49","date_gmt":"2014-08-07T21:02:49","guid":{"rendered":"https:\/\/www.lauraguerreroguadarrama.com\/?page_id=107"},"modified":"2014-08-07T16:06:36","modified_gmt":"2014-08-07T21:06:36","slug":"literatura-para-la-paz-el-principito-de-antoine-de-saint-eupery","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.lauraguerreroguadarrama.com\/?page_id=107","title":{"rendered":"Literatura para la paz: El Principito de Antoine de Saint-Exup\u00e9ry"},"content":{"rendered":"<p><em>Laura Guerrero Guadarrama<\/p>\n<p>\u201cS\u00f3lo con el coraz\u00f3n se puede ver bien; lo esencial es invisible para los ojos.\u201d (Sain-Exup\u00e9ry 169)<\/p>\n<p>Antoine de Saint-Exup\u00e9ry (1904-1944) vivi\u00f3 los horrores y la estupidez de la Segunda Guerra Mundial, cuando los alemanes invadieron su pa\u00eds \u00e9l se exili\u00f3 por un corto tiempo en los Estados Unidos. Durante esos duros a\u00f1os, reflexion\u00f3 sobre la terrible experiencia que hab\u00eda vivido y por la que pasaban miles de inocentes. Un d\u00eda, la esposa de su editor, Elizabeth Reynal, le sugiri\u00f3 que escribiera una historia con ese peque\u00f1o personaje de cabellos dorados que dibujaba con frecuencia en su correspondencia. Antoine deb\u00eda desentra\u00f1ar qui\u00e9n era y en esa b\u00fasqueda lleg\u00f3 al autoconocimiento, descubri\u00f3 sus m\u00e1s profundas inquietudes as\u00ed como los duros cuestionamientos que le hac\u00eda a su cultura.<\/p>\n<p> \t<a href=\"https:\/\/www.lauraguerreroguadarrama.com\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/lepetitprince2.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.lauraguerreroguadarrama.com\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/lepetitprince2.gif\" alt=\"lepetitprince2\" width=\"280\" height=\"289\" class=\"alignnone size-full wp-image-108\" \/><\/a><br \/>\nEl personaje cobr\u00f3 vida y verdad en la literatura, naci\u00f3 El Principito en 1943, una novela corta que relata las aventuras de un peque\u00f1o soberano extraterrestre en su viaje de aprendizaje por otros mundos. En el camino descubre las rutas del ego\u00edsmo, la vanidad, la ambici\u00f3n y la avaricia absurda. Vicios que restan humanidad a los individuos, que los hacen ruines, autoritarios y necios.<br \/>\nEl Hombre de negocios, por ejemplo, le dice al Pr\u00edncipe:<br \/>\n\u201cSi te encuentras un diamante que nadie reclama, el diamante es tuyo. Si encontraras una isla que a nadie pertenece, la isla es tuya. Si eres el primero en tener una idea y la haces patentar, nadie puede aprovecharla: es tuya. Las estrellas son m\u00edas, puesto que nadie, antes que yo, ha pensado en poseerlas.<br \/>\n-Eso es verdad \u2013dijo el Principito- \u00bfy qu\u00e9 haces con ellas?<br \/>\n-Las administro. Las cuento y las recuento una y otra vez \u2013contest\u00f3 el hombre de negocios-. Es algo dif\u00edcil \u00a1Pero yo soy un hombre serio!\u201d (p. 73)<br \/>\nEn esta obra percibimos un gran anhelo por se\u00f1alar los peligros que existen en los aspectos materialistas de la vida, las ambiciones desmedidas y err\u00f3neas que llevan a los hombres a la guerra. Busca educar para la paz, escribir desde lo m\u00e1s profundo, con humor y alegr\u00eda sobre los verdaderos valores que nos hacen mejores personas: la solidaridad, la amistad, el respeto, la compasi\u00f3n, el amor.<br \/>\n\u201c-S\u00f3lo se conocen bien las cosas que se domestican \u2013dijo el zorro- Los hombres ya no tienen tiempo de conocer nada. Lo compran todo hecho en las tiendas. Y como no hay tiendas donde vendan amigos, los hombres no tienen ya amigos. \u00a1Si quieres un amigo, domest\u00edcame! (161)<br \/>\nMuchas personas adultas dicen que esta extraordinaria historia no es para ni\u00f1os, que es tan profunda que ellos no la pueden entender, cuando escucho estos comentarios me pregunto lo que dir\u00eda el autor, quien decididamente dedica el volumen al ni\u00f1o que todos llevamos dentro: \u201cquiero entonces dedicar este libro al ni\u00f1o que fue hace tiempo esta persona mayor. Todas las personas mayores antes han ni\u00f1os (Pero pocas de ellas lo recuerdan)\u201d (p. 5), de esta manera, es al receptor ni\u00f1o al que llama, a quien es capaz de so\u00f1ar, de asombrarse, de dedicar horas a la contemplaci\u00f3n del mundo, a la charla, al juego. Este ni\u00f1o extraordinario que podemos escuchar en nuestro interior si acallamos las preocupaciones y las angustias de nuestra vida. El Principito nos deja a todos los lectores, de todas las edades, un gran regalo:<br \/>\n\u201cPor la noche, cuando mires al cielo, puesto que yo habitar\u00e9 en una de ellas y puesto que yo reir\u00e9 en una de ellas, para ti ser\u00e1 como si todas las estrellas rieran. \u00a1Tendr\u00e1s estrellas que saben re\u00edr!\u201d (p. 206)<br \/>\nAntoine, comprometido con el mundo que deseaba para sus semejantes, desapareci\u00f3 para siempre en una misi\u00f3n de reconocimiento para la Francia libre el 31 de julio de 1944, su obra es inmortal, un cl\u00e1sico que conmueve a todos y nos educa para la paz en este mundo que se sacude por la violencia.<br \/>\nBibliograf\u00eda<br \/>\nSaint-Exup\u00e9ry, Antoine de. <em>El Principito<\/em>. M\u00e9xico: Editorial Nueva Palabra, 2005.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Laura Guerrero Guadarrama \u201cS\u00f3lo con el coraz\u00f3n se puede ver bien; lo esencial es invisible para los ojos.\u201d (Sain-Exup\u00e9ry 169) Antoine de Saint-Exup\u00e9ry (1904-1944) vivi\u00f3 los horrores y la estupidez de la Segunda Guerra Mundial, cuando los alemanes invadieron su pa\u00eds \u00e9l se exili\u00f3 por un corto tiempo en los Estados Unidos. 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